viernes, 5 de agosto de 2011

Quizás

Cuando me inventé un documento y cambié mi nombre, te escribí una carta, la puse en su sobre y me olvidé de mandarla. Cuando me saqué una foto con vos te subiste a la moto y te fuiste. Estabas lejos cuando me acercaba, estabas cerca cuando me alejaba. Caminábamos de la mano por veredas opuestas, me hacías preguntas sin respuestas. Nos mirábamos en el espejo de la envidia, oxidados en la desidia de habernos encontrado en la vitrina de la vida, en la vía de una estación, en la galería de un balcón, en la alfombra de un rincón, en el hueco de un colchón, en el semáforo, en la anáfora cotidiana de lo que nos decimos cara a cara. Nunca tuve verguenza de encontrarme con la urgencia de encontrarte. Nunca tuve la exigencia de buscarte con renuencia en cada momento. Apareciste en mi pensamiento, te metiste en mi inconsciente, estando presente cual narrador omnisciente, cual turista con residencia permanente, como un ente organizador de mis derechos de autor, como un benefactor, como un propietario de mi humor, como un mandatario de mi partido, como un afiliado al gremio del olvido, como un cantautor reprimido exagerando versos escondidos, como un artista altruista que se divierte jugando conmigo, como un amigo, como un vecino, como un invitado, como el abogado del destino, como el que guía mi camino, como el compositor de mis sonidos, como el que cuenta cuentos y relatos que me hacen dormir y reir, me hacen despertar y madrugar. No te puedo mentir, ni te puedo decir que no quiero nada, esto no es un cuento de hadas, no se termina a las doce, ni tampoco se descose mi vestido. Quizás dure lo que dura un respiro y quizás ni siquiera sea conmigo. Quizás ni sos mi amigo, ni sos mi vecino. Quizás no existís, quizás inventé un documento para vos, quizás idee un nombre, quizás te llené de adjetivos, quizás no sos sustantivo ni sustentable, quizás no sos vacío ni retornable, quizás sos mi envase descartable, quizás sos demasiado inflamable. Quizás sos sólo un predicado que no encontró sujeto, quizás sos un objeto directo, un complemento, un adverbio de tiempo. Quizás sos una elaboración del momento, quizás sos un desconcierto, una elipsis, una síntesis, quizás sos sólo eso, un sí y un no, quizás sos mi complemento, quizás sólo soy yo.

No hay comentarios: